MILAGRO SALA: JALLALLA. LA TUPAC AMARU, UTOPIA EN CONSTRUCCIÓN, de Sandra Russo



La misma autora lo describe, como un borrador que se escribió en tres meses, porque de por si no es mucha la investigación, sino una recopilación de entrevistas a colaboradores de la Tupac, algunos que se fueron formando en otras provincias como Chaco, Córdoba, Santa Fe, Salta y por supuesto como hilo conductor el relato de vida de la propia Milagro y su ímpetu por sacar adelante una provincia devastada por las crisis en los ’90, como acusa constantemente Sandra Russo.
Criada en una familia de clase media, Milagro Sala descubre en la adolescencia que es adoptada, huye de su casa en busca de esa mamá biológica. A los 14 años, sola y en la calle tenía un orgullo que no le permitía aceptar ayuda de su familia adoptiva por lo que tuvieron que pasar diez años más para que encaminara su vida y se uniera a la gente de ATE de Jujuy, peronista de toda la vida no tardo en unirse a la CTA con el referente jujeño Nando Costa, quien en la vertiente opuesta tenia al Perro Santillán, también representante de los empleados municipales. Y de allí tratando de dar contexto, la autora pone el marco del agite de los 90, como muestrario, en Jujuy, de lo que se vendría en 2001 en el resto del país.
Milagro Sala trabaja para ese entonces en la administración pública y veía a diario las carencias y necesidades de los marginados, fue allí cuando Nando decide seguir con Ate y Milagro con los movimientos sociales y como lo más urgente era alimentar a los niños ante la ola de desempleo, surge la copa de leche. Pasaron los años y esos niños se volvieron jóvenes con necesidad de insertarse en el mercado laboral, con el agravante que trabajo no había, planes y bolsones de comida no alcanzaban. Para su suerte, surge lo que en otros lugares se llama Federación de Tierra y Vivienda (FTV) pero con el nombre de Tupac Amaru.
De allí al presente ha construido dos escuelas, una fue bautizada Germán Abdala y la otra Olga Aredes donde los trabajadores terminan sus estudios primarios o secundarios y obtienen títulos legales reconocidos por la provincia. Trabajando como cooperativa de vivienda, construyó un barrio de 1800 casas llamado «El Cantri de los Villeros» en el Alto Comedero, a 15 kilómetros del centro de Jujuy. Un taller metalúrgico del que salen las puertas y ventanas de las casas que se construyen. Una fábrica textil con 146 empleados donde hacen delantales blancos, acolchados y remeras por encargo. Una fábrica de bloques de construcción, con los que se ahorran buena parte de los costos de las viviendas. Y un Centro Integral de Rehabilitación para personas discapacitadas gratuito y abierto a la comunidad.
Son muchas las criticas y denuncias que recaen sobre Milagro Sala, sin ir más lejos estos últimos días estuvo en la mira por el caso Schoklender y la revisión de todas las viviendas sociales, donde el Estado había sido participe con subsidios, para ello es recomendable leer el libro, tener un vistazo y hacerse de una opinión propia.


Datos y Contactos

Milagro Sala: Jallalla.
La Tupac Amaru utopía de una construcción.
1º Edción Buenos Aires . 2010
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